Un suicidio en la bañera, un salto al vacío. Esperando olvidar lo que no quiero recordar, borrando las cartas que escribí, perdiendo en los juegos que gané.
Una última lágrima cayendo en un charco perdida como yo en la vida.
Un grito absurdo en medio del ruido.
Nadie me verá aunque esté sola, en el lugar de siempre, a la misma hora.
Mientras sigo cayendo y la bañera se llena con tintes escarlata, recuerdo porqué empezó todo...por mi incapacidad de superar.
Ya no vivo, ya no estoy, no recuerdo, no escucho, no hablo, no veo...........................................no soy.
(Inspirado en las reglas de la seducción, de Bret Easton Ellis)
sábado, enero 13, 2007
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