jueves, noviembre 30, 2006

La misma cancion de siempre tocada con instrumento diferente...

Siempre la escucho y nunca se de dónde viene ni por qué suena. A veces viene bañada en oro y otras de color oscuro. Siempre alegre, siempre aparentando algo que no es. Empieza de diferente manera, pero siempre acaba volviendo al mismo ritmo de siempre, a las mismas notas de siempre. A veces parece que será diferente, pero hasta el momento la mía sólo ha cambiado en el principio, luego vuelta a lo mismo.

Y no te molestes en intentar cambiarla, porque es imposible, cuando vuelve a sonar como la anterior no hay marcha atrás, no hay solución y sólo te queda esperar a que acabe y que, si hay suerte, vuelva a empezar otra nueva, y creeme, llegará otra. Pero sabemos que es la misma de ayer, de hoy y, probablemente de mañana. Es tan previsible y a la vez tan nueva.

Es lo que tiene enamorarse, que no es difícil que te vengan con la misma canción y acabes como siempre, tirado, muerto de asco, con ganas de algo que ya no puedes tener.

No hay comentarios: